Muy buenas, soy el melón Pancracio, aquel que se alojó durante un mes en la nevera de estas lozanas muchachas. Puesto que ellas están demasiado ocupadas para actualizar el blog, me dispongo a informar de la solución al pequeño desastre acontecido durante este puente.lunes, 13 de octubre de 2008
Asunto solucionado
Muy buenas, soy el melón Pancracio, aquel que se alojó durante un mes en la nevera de estas lozanas muchachas. Puesto que ellas están demasiado ocupadas para actualizar el blog, me dispongo a informar de la solución al pequeño desastre acontecido durante este puente.domingo, 12 de octubre de 2008
¡Última hora!
¡Llamar a España Directo!
Todo empezó cuando se inundó el piso (sísí, se inundo con la lluvia, ¡maldito ático!), al parecer los enchufes cogieron humedad y se estropearon.
Hemos conseguido rescatar la tele, pero la nevera y el microondas son un caso perdido. Tendremos que pasarnos la noche en vela hasta agotar las existencias de comida.
Afortunadamente tenemos un vecino amable que intenta ayudarnos.
Seguiremos informando.
Atentamente:
una desgraciada.
(¡Queremos interneet!)
sábado, 11 de octubre de 2008
Nos reimos como nunca, ya que estabamos extasíadas con tanta belleza, y nuestra cabeza tampoco estaba en lo que tocaba con las pocas horas de sueño que le siguen a un martes loco... La primera alegría nos llego al cruzar por una calle en la que encontramos tiendecitas típicas del Carmen pero a un precio asequible.. Allí nos enamoramos, cada una con su vestido nos lo llevamos casi puestos y nos convencimos de salir esa misma noche a estrenarlos. Para culminar nuestro día de suerte llegamos a la lonja, que tantas veces he soñado con visitar por dentro, y estaba abierta! No podía creerlo. Al fin pude recorrer su patio, sus salas, su gran escalera.. Allí entre los naranjos, pude comprender que Valencia era mi ciudad. Nosotras estabamos ahí, formando parte de una historia centenaria y un lugar cautivador. Entonces recordé el cuadro de Sorolla que habiamos visto esa misma tarde, la luz de Valencia le llaman.. quizás fuera eso. Lo que nos tiene enamoradas de sus calles, su clima, su gente, y como no, su arte! Finalmente cenamos unos gofres en la plaza del ayuntamiento.. y en ese momento de relajación comprendí que Esmeralda tenía razón: Que suerte hemos tenido de encontrarnos... Sin ella la vida no sería tan especialmente maravillosa..
Vale si, estoy floja útimamente, será tanta lluvia, que aparte de inundarnos el piso me reblandece el corazón! Lo cierto es que solo os conté la mitad de la historia... aquel día, por la noche, pensabamos dar una vuelta por la discoteca que nos había recomendado Madalena, y nos topamos con un largo y gigantesco castillo de fuegos, fue sobrecogedor.. Y entre la emoción, andando, andando, perdidas entre la multitud, LLEGAMOS A LA CIUDAD DE LAS ARTES! Dios! Desde primado reig, y despúes de habernos pateado el carmen ese mismo día! Buff... eso ya fue el cachondeo padre :P Pero supongo que sería el destino, porque en lugar de llegar a esa discoteca, y tras un par de anecdotas más.. jeje, nos pasamos una noche inolvidable por los mejores rincones del paseo de la Alameda. Joder! Que bonita es esta ciudad, repetiamos continuamente. Mientras jorguito nos emborrachaba en el cafe de Valencia, o bailabamos alocadamente en el podio de Betty Bop... Sip, fue un graan día :D
viernes, 10 de octubre de 2008
¡Es una fieshta!

Cada uno debe escoger su propio camino, debe elegir un modo de vida de acuerdo con sus posibilidades. Nosotras elegimos vivir juntas, compartir anécdotas de la vida universitaria. Nuestras personalidades definen la forma con la que la sobrellevamos, pero afortunadamente siempre queda el factor sorpresa. Porque este mundo es imprevisible y hace lo posible por acabar con nuestros planes de futuro.
Y es así como estas inocentes compañeras de piso que se creían estudiantes responsables se convirtieron EN UNAS GAMBITERAS. No tenemos remedio y no hemos podido decir que no ni a una noche de juerga. Somos así de idiotas, o así de astutas, porque estamos aprovechando a fondo la vida universitaria. La parte triste de todo esto es que cuando lleguen los exámenes lloraremos (Kyra sobretodo).
Bueno, eso es todo lo que quería decir. Nuestras fiestas juntas se merecían un pequeño homenaje. Y aprovecho para saludar a mis tios desde aquí, que sé que siguen nuestras desventuras estudiantiles desde el blog. ¡Un besoo! Gracias por la cartera de la familia, tiene mucho valor sentimental :P
Adjunto fotos de una noche por el carmen con Paula.
lunes, 6 de octubre de 2008
Asomandome al Micalet
sábado, 4 de octubre de 2008
A grito pelao
¡Hemos creado vida!
Nuestra descuidada atención por las labores de limpieza nos ha llevado a descubrir que tenemos superpoderes, somos dioses (mejor dicho, diosas): ¡hemos creado vida!Nos equivocamos al pensar que los alimentos pueden conservarse eternamente en la nevera. Comenzamos a sospecharlo con la barra de pan que se mantuvo durante un mes en la despensa, pero no quisimos darnos cuenta. Todo empezó el día en que Mada y Kyra compraron un hermoso melón que guardaron en la nevera, pero que no empezamos hasta días después. El hecho de tener una pieza de fruta en la casa creó expectación, pues todas nos quejábamos de lo mal que nos alimentábamos en el piso, pero todas ignorábamos al pobre melón. Le hincamos el diente en dos o tres ocasiones después de comer, pero no pudimos acabárnoslo.
Pasaban las semanas. "Deberíamos tirarlo", nos decíamos. "¡Como lo vas tirar! ¡Pero si aún está bueno!", respondía la experta de turno. Y allí seguía. Las pepitas empezaron a tener un color sospechoso, pero el melón SEGUÍA SIENDO BUENO. "¡Pero si sólo lleva una semana!", todo eran dudas, ¿realmente seguía siendo comestible?.
Decidimos aplazar el debate algunas semanas más hasta que nos dimos cuenta de que el solitario melón llevaba un mes entre nosotras. Lo sacamos de la nevera y cual fue nuestra sorpresa al descubrir que había menguado irregularmente y que había cambiado de color. ¡Mmm! ¡Sabroso! Nuestro resfriado colectivo nos impidió degustar su olor putrefacto y, aunque el tiempo juntos había sido valioso, lo tiramos finalmente a la basura.
Triste final para un delicioso melón.
Somos unas desagradecidas.
Aparte de este asqueroso caso relacionado con las fechas de caducidad desconocidas, también sucedió que Kyra se escaqueó de limpiar la cocina esta semana. Así que si la salsa de almendras gotea en el suelo y no hay nadie para limpiarla, lo más seguro es que haga amigos y se reproduzca. No sabemos como, pero el día que la valiente Esmeralda decidió asumir las tareas de la desvergonzada Kyra, se encontró microorganismos habitando alrededor de la mancha de salsa asiática. ¿Bacterias, esporas, hongos o simplemente mierda? Todo un dilema que se desvaneció con un fregonazo.
Esperemos que no vuelva a pasar.
Que ascazo...
viernes, 3 de octubre de 2008
Bellas Artes
(Foto: Alba, Nere y yo en Madalena)
Parecía que no empezaríamos nunca las clases, ¡pero por fin sucedió! Sólo damos Color y Historia del Arte hasta el 13 de octubre, pero algo es algo.
Lo único que podemos decir de la carrera es que es MUY CARA. Todavía no me he comprado todo el material y ya llevo 200 € en compras. ¿Pero donde se ha visto semejante robo? Mi cartera se ha vaciado, la tarjeta hecha humo y suplica una muerte rápida e indolora.
¿Además que es eso de montarse los bastidores y hacerse las mezclas para imprimar? ¿No se han enterado de que lo venden ya todo montado? ¡Suicidio! Con lo torpe que soy yo para esas cosas, creo que no sé donde me he metido.
Ya hemos hecho nuestro primer botellón con la clase y ya he hecho el ridículo presentándome para delegada. Se veía de lejos que no aguantaría una semana sin dar la nota. La fiesta del jueves no estuvo mal, vino con cachimba y resaca incluida, cosa que impide llegar a clase a las 8 del día siguiente. ¡Pero llegué! Tarde, ¡pero llegué! El profe no pudo echarme la bronca, yo soy una chica muy formal.
Todavía no me han mandado faena, así que aquí estoy tirada, con algunos libros que cogí de la biblioteca, esperando para volver a salir de fiesta. Nerea por su parte está hasta arriba de deberes y quiere morir. ¡No te preocupes Ne! ¡Tú puedes con todo!
Por último decir que nos hemos pasado la semana resfriadas, ¡las cuatro! Compartiendo frenadol y calentándonos el caldo Aneto. Que triste...
Bueno, me despido, que me enrollo como una persiana y soy más pesada que “un kilo de mierda en la pestaña”.

(Foto: Nere y yo en la jornada de puertas abiertas, cuando todavía éramos unas jóvenes artísticas con dinero para ir de discotecas.)





