lunes, 13 de octubre de 2008

Asunto solucionado

Muy buenas, soy el melón Pancracio, aquel que se alojó durante un mes en la nevera de estas lozanas muchachas. Puesto que ellas están demasiado ocupadas para actualizar el blog, me dispongo a informar de la solución al pequeño desastre acontecido durante este puente.
(Que conste que ellas no estaban en casa y que no tuvieron nada que ver con la catástrofe)
Ha venido el electricista, un señor cuya hija está enamorada de un médico, y nos ha arreglado lo que fuera que fuese mal en la casa. ¡Ya funciona la nevera! Con el calor que he estado pasando estos días... He notado como mi cuerpo en descomposición germinaba nueva vida, toda una proeza para las inquilinas de este piso.
Me siento muy halagado por la popularidad que he alcanzado entre los compañeros de clase de Esmeralda. Quién les iba a decir a estas jovencitas que un melón podrido conseguiría hacer amigos entre gente cultivada como son los universitarios. Aunque sospecho que las cosas han cambiado un poco desde que yo estudié (sí sí, soy un melón licenciado en filología) porque esta gente se pasa las clases picando barro con piedras. Yo no quiero prejuzgarles, pero creo que son un poco "frikis".
Ahora, si me disculpan, Sebastián (el lagarto) y yo nos vamos de cacería por la casa a ver si encontramos algún suculento insecto para cenar. Sé que los melones como los habían conocido hasta ahora no comían bichos, ni mucho menos estudiaban carreras, pero es que mi metabolismo se ha superdesarrollado y ahora necesito alimentarme de otras especies para poder subsistir. Sólo espero no seguir mutando y convertirme en una planta carnívora, porque cabe la posibilidad de que me suban el alquiler.
Recibid mi más cordial saludo,
el melón Pancracio.

domingo, 12 de octubre de 2008

¡Última hora!

¡No nos funcionan los electrodomésticos!
¡Llamar a España Directo!
Todo empezó cuando se inundó el piso (sísí, se inundo con la lluvia, ¡maldito ático!), al parecer los enchufes cogieron humedad y se estropearon.
Hemos conseguido rescatar la tele, pero la nevera y el microondas son un caso perdido. Tendremos que pasarnos la noche en vela hasta agotar las existencias de comida.
Afortunadamente tenemos un vecino amable que intenta ayudarnos.
Seguiremos informando.
Atentamente:
una desgraciada.

(¡Queremos interneet!)

sábado, 11 de octubre de 2008

Casi no tengo tiempo para actualizar porque en media horita he quedado para comer y aun voy en pijama :P Sin embargo necesit0 hacer referencia a un par de días de este puente que han sido la cara y la cruz de la moneda de este viaje de supervivencia que hemos emprendido las cuatro valientes. En primer lugar me siento forzada a contar la gran experiencia que compartimos Esme y yo el miercoles. Fue un día cualquiera y sin embago creo que siempre lo recordaré :) En principio habiamos quedado para ir de museos, pero yo tmb tenía que pasarme por el centro para compras un par de cosas, entre otras madera de basa para mi maqueta, que obviamente se va a quedar al aire porque no fuimos a la marqueteria XD De museos tampoco encontramos gran cosa, ya que cuando llegamos al IVAM después del pateo de nuestra vida, porque pegamos mil vueltas, estaban cerrando. Así que solo vimos la exposición gratuita de su sotano, que iva sobre la muerte y me puso el cuerpo malo. Y unas horas antes nos habiamos recorrido el museo de bellas artes (Pio V) de arriba abajo. Así que ninguna de las dos pudimos cumplir con nuestros objetivos del día.. Ni siquiera pude comerme mi tan ansiado crep que se me antojo una tarde que salí con los de clase y Guzman se lo pidió sin dejarme probar bocado ¬¬ Ni Esme pudo cenar en un barecillo del carmen a plena calle, porque estabamos ya lejos de todas partes, y tremendamente cansadas. Sin embargo fue un GRAN día.


Nos reimos como nunca, ya que estabamos extasíadas con tanta belleza, y nuestra cabeza tampoco estaba en lo que tocaba con las pocas horas de sueño que le siguen a un martes loco... La primera alegría nos llego al cruzar por una calle en la que encontramos tiendecitas típicas del Carmen pero a un precio asequible.. Allí nos enamoramos, cada una con su vestido nos lo llevamos casi puestos y nos convencimos de salir esa misma noche a estrenarlos. Para culminar nuestro día de suerte llegamos a la lonja, que tantas veces he soñado con visitar por dentro, y estaba abierta! No podía creerlo. Al fin pude recorrer su patio, sus salas, su gran escalera.. Allí entre los naranjos, pude comprender que Valencia era mi ciudad. Nosotras estabamos ahí, formando parte de una historia centenaria y un lugar cautivador. Entonces recordé el cuadro de Sorolla que habiamos visto esa misma tarde, la luz de Valencia le llaman.. quizás fuera eso. Lo que nos tiene enamoradas de sus calles, su clima, su gente, y como no, su arte! Finalmente cenamos unos gofres en la plaza del ayuntamiento.. y en ese momento de relajación comprendí que Esmeralda tenía razón: Que suerte hemos tenido de encontrarnos... Sin ella la vida no sería tan especialmente maravillosa..


Vale si, estoy floja útimamente, será tanta lluvia, que aparte de inundarnos el piso me reblandece el corazón! Lo cierto es que solo os conté la mitad de la historia... aquel día, por la noche, pensabamos dar una vuelta por la discoteca que nos había recomendado Madalena, y nos topamos con un largo y gigantesco castillo de fuegos, fue sobrecogedor.. Y entre la emoción, andando, andando, perdidas entre la multitud, LLEGAMOS A LA CIUDAD DE LAS ARTES! Dios! Desde primado reig, y despúes de habernos pateado el carmen ese mismo día! Buff... eso ya fue el cachondeo padre :P Pero supongo que sería el destino, porque en lugar de llegar a esa discoteca, y tras un par de anecdotas más.. jeje, nos pasamos una noche inolvidable por los mejores rincones del paseo de la Alameda. Joder! Que bonita es esta ciudad, repetiamos continuamente. Mientras jorguito nos emborrachaba en el cafe de Valencia, o bailabamos alocadamente en el podio de Betty Bop... Sip, fue un graan día :D

viernes, 10 de octubre de 2008

¡Es una fieshta!


Cada uno debe escoger su propio camino, debe elegir un modo de vida de acuerdo con sus posibilidades. Nosotras elegimos vivir juntas, compartir anécdotas de la vida universitaria. Nuestras personalidades definen la forma con la que la sobrellevamos, pero afortunadamente siempre queda el factor sorpresa. Porque este mundo es imprevisible y hace lo posible por acabar con nuestros planes de futuro.

Y es así como estas inocentes compañeras de piso que se creían estudiantes responsables se convirtieron EN UNAS GAMBITERAS. No tenemos remedio y no hemos podido decir que no ni a una noche de juerga. Somos así de idiotas, o así de astutas, porque estamos aprovechando a fondo la vida universitaria. La parte triste de todo esto es que cuando lleguen los exámenes lloraremos (Kyra sobretodo).

Bueno, eso es todo lo que quería decir. Nuestras fiestas juntas se merecían un pequeño homenaje. Y aprovecho para saludar a mis tios desde aquí, que sé que siguen nuestras desventuras estudiantiles desde el blog. ¡Un besoo! Gracias por la cartera de la familia, tiene mucho valor sentimental :P

Adjunto fotos de una noche por el carmen con Paula.

lunes, 6 de octubre de 2008

Asomandome al Micalet

Ya hace tiempo que no actualizo.. y en vista de que Esme se esta apropiando del blog voy a deleitaros con una minientrada. Esta dedicada a las maravillosas vistas que ofrece Valencia. Me gustaría subir muchas fotos, porque es lo más fácil de entender, aunque no reflejarían ni la mitad de belleza que rebosan estas calles. En clase nos han pedido un trabajo para una asignatura chorra titulada introducción a la arquitectura que consiste en escojer una ventana y un detalle arquitectónico para fotografiarlos y dibujarlos en un cuaderno. Con este propósito he salido varias veces por el centro, siempre muy bien acompañada :P jeje, porque además disfruto haciendo turísmo con gente agradable...
Y como resumen os adjunto esta foto, que es de las típicas que no me dejo hacer y siempre me acaban haciendo. Concretamente me recuerda a una tarde muy bonita que pasé hace justo una semana... Aunque parece que haya pasado un siglo desde entonces, creo que ahora los tiempos de vaguear por la ciudad acabaron. Los profesores nos ponen las pilas y nos encargan más trabajas de los que podemos siquiera imaginar. Y ahora debo irme, en vista de que he pasado una hora aquí tirada en lugar de ir a mi clase de Aikido (defensa personal) porque llegaba tarde tras una jornada agotadora de compras :D Al menos mañana luciré unas bonitas botas... Jeje, y no compraré nada más lo juro! Lo de hoy ha sido una excepción a la vida en Valencia tan dura o más bien entretenida.


Besos desde la ciudad del Turia!

sábado, 4 de octubre de 2008

A grito pelao

La canción que cantamos a grito pelao por casa. Bueno, la "canción" que canto a grito pelao por casa para deleitar a mis compañeras de piso con mi melódica voz.
Camela, ¡sueño contigo!
He puesto el reproductor con forma de cassette, que le pega mucho. La próxima vez me gravo y la subo con mi voz, que seguro que suena mucho mejor
¡Dale al play!



MusicPlaylistRingtones
Music Playlist at MixPod.com

¡Hemos creado vida!

Nuestra descuidada atención por las labores de limpieza nos ha llevado a descubrir que tenemos superpoderes, somos dioses (mejor dicho, diosas): ¡hemos creado vida!
Nos equivocamos al pensar que los alimentos pueden conservarse eternamente en la nevera. Comenzamos a sospecharlo con la barra de pan que se mantuvo durante un mes en la despensa, pero no quisimos darnos cuenta. Todo empezó el día en que Mada y Kyra compraron un hermoso melón que guardaron en la nevera, pero que no empezamos hasta días después. El hecho de tener una pieza de fruta en la casa creó expectación, pues todas nos quejábamos de lo mal que nos alimentábamos en el piso, pero todas ignorábamos al pobre melón. Le hincamos el diente en dos o tres ocasiones después de comer, pero no pudimos acabárnoslo.
Pasaban las semanas. "Deberíamos tirarlo", nos decíamos. "¡Como lo vas tirar! ¡Pero si aún está bueno!", respondía la experta de turno. Y allí seguía. Las pepitas empezaron a tener un color sospechoso, pero el melón SEGUÍA SIENDO BUENO. "¡Pero si sólo lleva una semana!", todo eran dudas, ¿realmente seguía siendo comestible?.
Decidimos aplazar el debate algunas semanas más hasta que nos dimos cuenta de que el solitario melón llevaba un mes entre nosotras. Lo sacamos de la nevera y cual fue nuestra sorpresa al descubrir que había menguado irregularmente y que había cambiado de color. ¡Mmm! ¡Sabroso! Nuestro resfriado colectivo nos impidió degustar su olor putrefacto y, aunque el tiempo juntos había sido valioso, lo tiramos finalmente a la basura.
Triste final para un delicioso melón.
Somos unas desagradecidas.

Aparte de este asqueroso caso relacionado con las fechas de caducidad desconocidas, también sucedió que Kyra se escaqueó de limpiar la cocina esta semana. Así que si la salsa de almendras gotea en el suelo y no hay nadie para limpiarla, lo más seguro es que haga amigos y se reproduzca. No sabemos como, pero el día que la valiente Esmeralda decidió asumir las tareas de la desvergonzada Kyra, se encontró microorganismos habitando alrededor de la mancha de salsa asiática. ¿Bacterias, esporas, hongos o simplemente mierda? Todo un dilema que se desvaneció con un fregonazo.
Esperemos que no vuelva a pasar.

Que ascazo...

viernes, 3 de octubre de 2008

Bellas Artes

(Foto: Alba, Nere y yo en Madalena)

Parecía que no empezaríamos nunca las clases, ¡pero por fin sucedió! Sólo damos Color y Historia del Arte hasta el 13 de octubre, pero algo es algo.
Lo único que podemos decir de la carrera es que es MUY CARA. Todavía no me he comprado todo el material y ya llevo 200 € en compras. ¿Pero donde se ha visto semejante robo? Mi cartera se ha vaciado, la tarjeta hecha humo y suplica una muerte rápida e indolora.
¿Además que es eso de montarse los bastidores y hacerse las mezclas para imprimar? ¿No se han enterado de que lo venden ya todo montado? ¡Suicidio! Con lo torpe que soy yo para esas cosas, creo que no sé donde me he metido.
Ya hemos hecho nuestro primer botellón con la clase y ya he hecho el ridículo presentándome para delegada. Se veía de lejos que no aguantaría una semana sin dar la nota. La fiesta del jueves no estuvo mal, vino con cachimba y resaca incluida, cosa que impide llegar a clase a las 8 del día siguiente. ¡Pero llegué! Tarde, ¡pero llegué! El profe no pudo echarme la bronca, yo soy una chica muy formal.
Todavía no me han mandado faena, así que aquí estoy tirada, con algunos libros que cogí de la biblioteca, esperando para volver a salir de fiesta. Nerea por su parte está hasta arriba de deberes y quiere morir. ¡No te preocupes Ne! ¡Tú puedes con todo!
Por último decir que nos hemos pasado la semana resfriadas, ¡las cuatro! Compartiendo frenadol y calentándonos el caldo Aneto. Que triste...
Bueno, me despido, que me enrollo como una persiana y soy más pesada que “un kilo de mierda en la pestaña”.


(Foto: Nere y yo en la jornada de puertas abiertas, cuando todavía éramos unas jóvenes artísticas con dinero para ir de discotecas.)