domingo, 23 de noviembre de 2008

¡Seguimos vivas!

(Y tenemos fotos que lo justifican)







Últimamente tenemos un poco descuidado el blog, pero es que estamos demasiado ocupadas intentando llegar a tiempo a las clases con los deberes hechos. Asistir a primera hora es cada vez más difícil los viernes por la mañana, pero, por ahora, damos la talla. ¡Esto es sólo una mala racha! ¡Pronto nuestros horarios volverán a regularizarse!
Durante este último mes hemos sufrido el conocido Síndrome de Diógenes. Hemos visto como se acumulaban las bolsas de basura en nuestro recibidor y no hemos podido evitar gritar escandalizadas cada vez que entrábamos en la cocina. Realmente he temido por mi vida al acercarme al basurero, pensé que iba a absorberme.
Al menos no se nos ha podrido nada esta semana, ya que los champiñones no nos mataron durante la última digestión, así que podemos darnos por satisfechas. Hemos cocinado más que nunca, ya que al no volver al pueblo se nos acabaron las reservas-tupper ware. Eso sí, la nevera vuelve a estar vacía de nuevo. "¿Qué cenaremos hoy?" Es la gran incógnita.

Novedades:


- Kyra es una mujer con tendencias suicidas que, no contenta con cruzar siempre en rojo, se ha hecho relaciones públicas. Que dios nos asista.
- ¡Esmeralda (osease, yo) sabe poner la lavadora! ¡Ya es autosuficiente!
- Nerea ha empezado con las prácticas de coche.
- Mada quiere volar libre y dejarnos 'con el corazón partio'
- ¡Tenemos Internete!



Cosas que no cambiarán ni a golpes:


- La creciente homosexualidad de los hombres valencianos que obliga al sector heterosexual a emparejarse desesperadamente.
- ... y que mantiene a las tres Marías a pan y agua.
- El rechazo psicológico que produce la costumbre de hacer la compra semanalmente.
- Nuestro reproche hacia las labores del hogar.
- El ascensor se estropeará siempre que lleves tacones.
Esto es todo por ahora, hay libros que reclaman un poco de mi atención. Ya va siendo hora de que se haga algo de provecho en este piso, que parece que sólo sepamos hacer huelga y hablar en la habitación de Esmeralda.
¡Hasta más ver!




lunes, 3 de noviembre de 2008

Querida Julia:


Hemos recibido la nota que tan discretamente deslizaste bajo nuestra puerta. Sabemos que quieres mantenerte en el anonimato, aunque nos dejes tu número de móvil. Está bien que lo hagas, puede que algún día te necesitemos para arreglar un grifo o un enchufe. ¿Te hemos comentado ya que la ducha no funciona? Bueno, la torpeza de Kyra no viene al caso...
Queríamos agradecerte que veles por nosotras y que te preocupes por nuestro bienestar. Sabemos que es importante para ti vernos felices, oirnos reir y bromear, disfrutar del día a día. Somos jóvenes y lozanas muchachas que se enfrentan a una vida independiente, llena de dificultades y de suciedad encrustada.
Puede que nos hayas oido llorar desconsoladas durante las últimas semanas porque no teníamos internet. El router no llegaba y se nos acababan los recursos. "Mariajosé" se fue a Panamá con un mulato, "Amanda" era una calientabraguetas y "Belkin", sencillamente, una mala persona. Fueron tiempos duros, hemos de admitirlo. La frustración se apoderaba de nosotras y nos desahogábamos violentamente con nuestros compañeros de clase.
Afortunadamente, todo ha acabado. ¡Ha llegado el router! Le ha costado lo suyo, pero ha sido bien recibido entre nosotras. Necesitamos una semana para instalarlo correctamente, de hecho el teléfono aún no nos funciona, pero no le guardamos rencor.
Por eso desde aquí te decimos, querida Julia, que no nos interesa la oferta de Yaztel, con que nos timen una vez es suficiente. El servicio es tentador y la atención prestada es halagadora, pero preferimos quedarnos como estamos.
Siempre tuyas.

¡Oh, blanca habitación!


He aquí mi luminoso cuarto. Da gusto verlo, lo sé, ¡pero sólo mientras está ordenado!
Ai, ¡qué bonito madre mía!
Eso es todo :)

domingo, 2 de noviembre de 2008

Kyra, la mujer catastrófica.


Esta es una entrada dedicada a Kyra, esa inocente mujer de manos torpes que nos va a llevar a la locura. En la foto aparece retratada con cara de cordero degollado, llena de inocencia y sinceridad. Puede que la chica no tenga maldad, aunque no podamos asegurarlo. El problema es que al paso que va acabará destrozando el piso entero.

En todo este tiempo ha roto:


- La ducha (la tercera en lo que lleva de vida)

- La luz de su cuarto (estuvo durante días iluminándose con MI flexo)

- La instalación eléctrica de la casa (se quedó sola en el piso y se inundó misteriosamente)

- MI fiambrera (¡se derritió!)


Estamos seguras de que la lista es todavía más larga, pero ahora no acertamos a completarla. Seguirimos informando de los crímenes de ese desastre de niña. ¡No le podemos dejar tocar nada!